Mañana y noche

Pesados en la balanza de la Palabra

Conviene medirnos con frecuencia en la balanza de la Palabra de Dios, pidiendo gracia para no ser hallados faltos.

Es provechoso pesarnos con frecuencia en la balanza de la Palabra de Dios. Hallarás que es un santo ejercicio leer algún salmo de David y, al meditar en cada versículo, preguntarte: "¿Puedo decir esto? ¿He sentido lo que David sentía? ¿Se ha quebrantado alguna vez mi corazón a causa del pecado, como el suyo cuando escribió sus salmos penitenciales? ¿Ha estado mi alma llena de verdadera confianza en la hora de dificultad, como la suya cuando cantaba de las misericordias de Dios en la cueva de Adulam o en las fortalezas de En-gadi? ¿Tomo la copa de la salvación e invoco el nombre del Señor?"

Vuelve luego a la vida de Cristo, y al leer pregúntate cuán conforme eres a su semejanza. Procura descubrir si tienes la mansedumbre, la humildad y el amable espíritu que Él constantemente enseñó y manifestó.

Toma, entonces, las epístolas, y ve si puedes acompañar al apóstol en lo que dijo de su experiencia. ¿Has clamado alguna vez como él: "¡Miserable de mí! ¿Quién me librará de este cuerpo de muerte?" ¿Has sentido alguna vez su abatimiento? ¿Te has parecido a ti mismo el chief de los pecadores, y menos que el menor de todos los santos? ¿Has conocido algo de su devoción? ¿Podrías unirte a él y decir: "Porque para mí el vivir es Cristo, y el morir es ganancia"?

Si así leemos la Palabra de Dios como prueba de nuestro estado espiritual, tendremos razón sobrada para detenernos muchas veces y decir: "Señor, siento que nunca he estado aquí; ¡oh, tráeme aquí! Dame verdadero arrepentimiento, como el que he leído. Dame fe verdadera; dame celo más ardiente; enciéndeme con amor más ferviente; concédeme la gracia de la mansedumbre; hazme más semejante a Jesús. Que ya no sea 'hallado falto' cuando me pese en las balanzas del santuario, no sea que sea hallado falto en las balanzas del juicio." "Juzgaos vosotros mismos, para que no seáis juzgados."

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: June 12 — Morning

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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