La vida de Cristo para cada día

Pilato entrega a Cristo para ser crucificado

En su último intento por escapar, Pilato oye que Jesús le recuerda que no tiene poder sino el que viene de arriba, y aun así lo entrega, perdiendo la oportunidad de salvar su alma.

Estos fueron los últimos esfuerzos de Pilato para obtener la liberación de su prisionero. Debemos sentir compasión por este miserable gobernador mientras corre de un lado a otro, buscando algún nuevo modo de salir de su dificultad. El camino a la verdadera felicidad y a la gloria eterna estaba abierto ante él, pero no tenía corazón para recorrerlo. Desperdició la oportunidad dorada que se le presentó de defender al más glorioso de los seres, puesto por una temporada bajo el amparo de su brazo.

¡Cuán vil y absurda fue su arrogante jactancia: «¿No sabes que tengo poder para crucificarte y poder para soltarte?»! El Señor, en su respuesta, le dio una lección calculada para humillar su espíritu soberbio: «Ningún poder tendrías contra mí, si no te fuera dado de arriba». A esta declaración humillante añadió una solemne advertencia: «El que a mí me entregó, mayor pecado tiene». Entonces Pilato tenía algún pecado. Aquel que era considerado criminal acusó a su juez de pecado. Y aquel juez se vio obligado a decir de su prisionero: «Yo no hallo en él ningún delito». Pero el supuesto criminal halló gran falta en su juez. Aunque no la mayor. El sumo sacerdote que lo había entregado a Pilato tenía el pecado mayor. Hay, pues, grados de pecado. ¿Por qué era el sumo sacerdote más culpable que Pilato? Porque había salido de su camino para destruir a Jesús, mientras que Pilato había sido llamado a pronunciar sentencia en el ejercicio regular del cargo al cual «por Dios es ordenado» (Romanos 13:1). Había otras muchas circunstancias que aumentaban el pecado de Caifás: su conocimiento de las Escrituras, sus motivos maliciosos y sus falsas acusaciones. Dios conoce todas las circunstancias agravantes de nuestros pecados y todas las circunstancias atenuantes también. Él estima nuestras tentaciones y forma un juicio exacto de nuestro grado de culpa. Cuando corremos al encuentro de la tentación, somos más culpables que cuando cedemos a una tentación que nos sorprende. Pero aun entonces somos culpables. Hay una vía de escape para toda persona tentada. Ninguna criatura está tan rodeada de tentaciones que no pudiera escapar, si mirara a Dios en busca de auxilio. Pues tenemos esta promesa: «Fiel es Dios, que no os dejará ser tentados más de lo que podéis resistir, sino que dará también juntamente con la tentación la salida, para que podáis soportar» (1 Corintios 10:13).

Pilato podría haber escapado de todas sus perplejidades; pero en lugar de escapar, se enredó cada vez más en la red. Es melancólico verlo hacer su última lucha contra su tentación fatal. Salió del salón del juicio acompañado de su prisionero y tomó asiento en el «Enlosado». Se supone que era un balcón cubierto, cuyo suelo, al estar revestido de mosaico, recibió el nombre de Enlosado. Desde este alto asiento apeló por última vez a la multitud furiosa, diciendo: «¿A vuestro Rey crucificaré?». La respuesta fue: «No tenemos más rey que César». Entonces Pilato entregó a su inocente víctima, y los soldados lo tomaron y lo llevaron away. ¡Cuáles debieron ser los sentimientos del injusto gobernador al contemplar a sus enemigos regocijándose sobre su presa! ¿Pueden haber cesado los acontecimientos de aquel día de atormentarlo durante el resto de su vida? Pero su calamidad estaba cerca de venir, y su aflición se apresuraba veloz (Jeremías 48:16). Dos años después perdió el favor del emperador y fue desterrado a una provincia lejana, donde, se dice, puso fin a su propia vida. Se teme que le habría sido mejor no haber vestido jamás un manto real, si es que nunca había de ver al Hijo de Dios.

Fuente y atribución

Autor original: F. L. Mortimer

Título original: Pilate delivers up Christ to be crucified

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de F. L. Mortimer, publicado originalmente en Grace Gems.

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