Debe reconocerse la providencia cuando nuestros asuntos marchan bien. Doquiera llegaba Pablo, preguntaba qué discípulos había allí, y los buscaba. Previniendo sus aflicciones, por amor a él y por el interés de la iglesia, equivocadamente pensaron que sería más para la gloria de Dios que él continuara en libertad; pero su empeño por disuadirlo de ello hace resplandecer más su piadosa resolución. Nos ha enseñado con el ejemplo, lo mismo que con la regla, a orar siempre, a orar sin cesar. Su última despedida fue endulzada con oración.
Pablo en Cesarea. La profecía de Agabo, Pablo en Jerusalén (
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — Acts 21:1-7
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.