Comentario Devocional y Práctico

Pastorear la grey comprada con la sangre de Dios

Pablo encomienda a los pastores a cuidar la iglesia comprada con la sangre de Cristo, los remite a la palabra de la gracia y les deja el ejemplo de que más bienaventurado es dar que recibir.

Si el Espíritu Santo ha hecho a los ministros supervisores de la grey, es decir, pastores, deben ser fieles a su encomienda. Que consideren el interés de su Maestro por la grey que se les ha confiado. Es la iglesia que Él compró con su propia sangre. La sangre era suya como Hombre; pero tan estrecha es la unión entre la naturaleza divina y la humana, que allí es llamada la sangre de Dios, pues era la sangre de Aquel que es Dios. Esto le dio tal dignidad y tal valor, como para rescatar a los creyentes de todo mal y comprar todo bien. Pablo habló de sus almas con afecto y solicitud. Ellos estaban llenos de cuidado por lo que sería de ellos. Pablo los dirige a mirar a Dios con fe, y los encomienda a la palabra de la gracia de Dios, no solo como fundamento de su esperanza y fuente de su gozo, sino como regla de su conducta. Los cristianos más adelantados son capaces de crecer, y hallarán que la palabra de la gracia ayuda a su crecimiento. Así como no pueden ser huéspedes bienvenidos al Dios santo los que no están santificados, así el cielo no sería cielo para ellos; pero para todos los que han nacido de nuevo y en quienes la imagen de Dios se renueva, es seguro, como lo hacen el poder omnipotente y la verdad eterna. Se recomienda a sí mismo ante ellos como ejemplo de no aferrarse a las cosas de este mundo; esto hallarían que ayudaría a su paso confortable por él. Podría parecer un dicho duro, por eso Pablo añade a él un dicho de su Maestro, que quería que recordaran siempre: «Más bienaventurado es dar que recibir»; al parecer eran palabras que a menudo les decía a sus discípulos. La opinión de los hijos de este mundo es contraria a esto; ellos temen dar, a menos que sea con la esperanza de recibir. La ganancia limpia es para ellos lo más bienaventurado que puede haber; pero Cristo nos dice qué cosa es más bienaventurada, más excelente. Nos hace más semejantes a Dios, que da a todos y de nadie recibe, y al Señor Jesús, que andaba haciendo el bien. Este sentir hubo en Cristo Jesús; ojalá esté también en nosotros. Es bueno que los amigos, al partirse, lo hagan con oración. Quienes se exhortan y oran los unos por los otros pueden tener muchas temporadas de lágrimas y de separaciones dolorosas, pero se encontrarán ante el trono de Dios, para no separarse jamás. Fue consuelo para todos que la presencia de Cristo tanto fue con él como se quedó con ellos.

Capítulo 21

El viaje de Pablo hacia Jerusalén (

Fuente y atribución

Autor original: Religious Tract Society

Título original: Devotional and Practical Commentary — Acts 20:28-38

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.

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