Comentario Devocional y Práctico

Un predicador fiel y la providencia de un día a la vez

El ejemplo de Pablo como predicador íntegro nos enseña a servir con humildad, a confesar que nuestra fuerza será igual a nuestro día y a vivir preparando una muerte gozosa.

Los ancianos sabían que Pablo no era un hombre calculador ni buscador de sí mismo. Quienes en cualquier oficio quieran servir al Señor de manera aceptable y provechosa para otros, deben hacerlo con humildad. Él era un predicador claro, uno que comunicaba su mensaje de modo que se le entendiera. Era un predicador poderoso; predicaba el evangelio como testimonio a favor de ellos si lo recibían, pero como testimonio contra ellos si lo rechazaban. Era un predicador provechoso; uno que se proponía instruir sus entendimientos y reformar sus corazones y sus vidas. Era un predicador laborioso, muy dedicado a su obra. Era un predicador fiel; no retenía las reprensiones cuando eran necesarias, ni retenía la predicación de la cruz. Era un predicador verdaderamente cristiano y evangélico; no predicaba opiniones ni asuntos dudosos, ni asuntos de Estado ni del gobierno civil, sino que predicaba la fe y el arrepentimiento. No podría darse un resumen mejor de estas cosas, sin las cuales no hay salvación: el arrepentimiento hacia Dios y la fe hacia nuestro Señor Jesucristo, con sus frutos y efectos. Sin estas cosas ningún pecador puede escapar, y con estas cosas ninguno quedará corto de la vida eterna. Que no piensen que Pablo abandonó Asia por temor a la persecución; él estaba en plena expectativa de aflicciones, y sin embargo resuelto a seguir adelante, bien asegurado de que era por dirección divina. Gracias sean dadas a Dios porque no conocemos las cosas que nos sobrevendrán durante el año, la semana o el día que ha comenzado. Basta al hijo de Dios saber que su fuerza será igual a su día. Él no sabe, ni querría saber, lo que el día que tiene delante traerá consigo. Las influencias poderosas del Espíritu Santo ligan al verdadero cristiano a su deber. Aun cuando espera persecución y aflicción, el amor de Cristo lo constriñe a proseguir. Ninguna de estas cosas apartó a Pablo de su obra; no lo privaron de su consuelo. El negocio de nuestra vida es prepararnos para una muerte gozosa. Creyendo que esta sería la última vez que lo verían, apela respecto de su integridad. Les había predicado todo el consejo de Dios. Así como les predicó el evangelio de manera pura, también se lo predicó de manera íntegra; hizo fielmente su obra, tanto si los hombres lo soportaban como si no.

Su despedida (

Fuente y atribución

Autor original: Religious Tract Society

Título original: Devotional and Practical Commentary — Acts 20:17-27

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.

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