Que el castigo se ajuste a la falta.
Este principio nos habla de una justicia equilibrada, en la que la consecuencia guarda proporción con el daño cometido. No se trata de devolver con exceso ni de aplastar al caído, sino de mantener una medida justa que respete la dignidad de las personas y la verdad de los hechos.
La Escritura nos presenta a un Dios justo, cuyos juicios son verdaderos y cuyas correcciones buscan la restauración y no la destrucción. Para quienes seguimos a Cristo, este dicho es una invitación a no endurecer el corazón frente al error ajeno, ni a responder con desmesura cuando somos heridos. La justicia humana es imperfecta; la divina, en cambio, combina verdad y misericordia en perfecta armonía.
Padre justo, ayúdanos a juzgar con equidad, a corregir con amor y a confiar en tu justicia perfecta que todo lo ve y todo lo pesa.
Fuente y atribución
Autor original: Various
Título original: Common Proverbs and Wise Sayings — Let the punishment fit the crime
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Various, publicado originalmente en Grace Gems.