Mañana y noche

Servir al Rey aun entre los tiestos y los setos

Los alfareros no eran los obreros más encumbrados, pero el rey los necesitaba; así también el lugar más humilde, vivido para el Señor, es privilegio real y garantía de comunión con Él.

Los alfareros no eran la clase más elevada de obreros, pero "el rey" necesitaba alfareros, y por tanto estaban al servicio real, aunque el material sobre el que trabajaban no era más que arcilla. Nosotros también podemos estar ocupados en la parte más humilde de la obra del Señor, pero es un gran privilegio hacer cualquier cosa por "el rey"; y por eso permaneceremos en nuestro llamamiento, esperando que, "aunque nos hayamos acostado entre los tiestos, seremos como alas de paloma cubiertas de plata, y sus plumas de oro amarillo".

El texto nos habla de los que habitaban entre plantas y setos, teniendo que hacer un trabajo rudo y rústico, de setos y zanjas. Pudieron haber deseado vivir en la ciudad, entre su vida, su sociedad y su refinamiento, pero mantuvieron sus lugares asignados, pues también ellos hacían la obra del rey. El lugar de nuestra habitación está fijado, y no debemos abandonarlo por capricho y antojo, sino procurar servir al Señor en él, siendo una bendición para aquellos entre quienes residimos.

Estos alfareros y jardineros tenían compañía real, pues habitaban "con el rey" y, aunque entre setos y plantas, moraban allí con el rey. Ningún lugar lícito ni ocupación piadosa, por humilde que sea, puede privarnos de la comunión con nuestro divino Señor. Al visitar chozas, casas de huéspedes atestadas, hospicios o cárceles, podemos ir con el rey. En toda obra de fe podemos contar con el compañerismo de Jesús. Es cuando estamos en su obra cuando podemos contar con su sonrisa.

Ustedes, obreros desconocidos que están ocupados para su Señor en medio de la suciedad y la miseria de lo más bajo de lo bajo, ¡ánimo!, pues se han hallado joyas en muladares antes de ahora, vasijas de barro se han llenado de tesoro celestial y malas hierbas se han transformado en flores preciosas. Habiten con el Rey por su obra, y cuando Él escriba sus crónicas, su nombre quedará registrado.

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: June 3 — Morning

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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