Tras haber demostrado que Cristo resucitó, el apóstol responde a quienes decían que no habría resurrección. No habría habido justificación ni salvación si Cristo no hubiera resucitado. ¿Y no ha de ser vana, y de ningún provecho, la fe en Cristo si él sigue aún entre los muertos? La prueba de la resurrección del cuerpo es la resurrección de nuestro Señor. Aun los que murieron en la fe habrían perecido en sus pecados si Cristo no hubiera resucitado. Todos los que creen en Cristo tienen esperanza en él como Redentor; esperanza de redención y salvación por medio de él; pero si no hay resurrección ni futura recompensa, su esperanza en él solo puede ser respecto a esta vida. Y tendrían que estar en peor condición que el resto de la humanidad, especialmente en el tiempo y bajo las circunstancias en que escribían los apóstoles; pues entonces los cristianos eran odiados y perseguidos por todos. Pero no es así; ellos, entre todos los hombres, disfrutan de consuelos sólidos en medio de todas sus dificultades y pruebas, aun en los tiempos de la más aguda persecución.
La resurrección de los creyentes a la vida eterna (
Fuente y atribución
Autor original: Religious Tract Society
Título original: Devotional and Practical Commentary — 1 Corinthians 15:12-19
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.