Pensamientos vespertinos

Solo en Cristo el alma halla respuesta y descanso

La creación y la ley no pueden dar paz a la conciencia culpable; solo Cristo, sabiduría y revelación plena de Dios, satisface el alma sedienta de salvación.

El descubrimiento parcial de Dios en la creación no basta para satisfacer una mente convencida de su santidad, ni para aquietar una conciencia culpable, ni para consolar un corazón abatido por el dolor piadoso. El alma anhela saber: ¿cómo ser justo delante de Dios? ¿Cómo aplacar su ira y saber que él es mi Padre reconciliado? Recorre la creación entera, escala la montaña más alta, surca el lago más sereno, asciende hasta la estrella más lejana, y la pregunta retorna: ¿cómo estaré acepto delante del Santo Dios? Toda la naturaleza responde a una voz: No está en mí.

La ley tampoco puede salvar, pues no es más que ministerio de condenación. Descubre la santidad y la justicia de Dios, pero no respira una sola palabra de misericordia para el pecador; habla de muerte, no de vida. Quien busque salvación por la ley se engaña: ¿cómo salvará lo que solo condena? El Sinaí no es refugio para el alma culpable. Desciende de aquel monte y huye al único refugio: la cruz del Dios encarnado.

Allí resplandece la gran verdad. Dios, en la profundidad de su misericordia, toma en sus manos la obra de salvación y envía a su Hijo unigénito como revelación perfecta suya. El que me ha visto, ha visto al Pador, dijo Jesús. Cristo es la gloria de la sabiduría divina, su manifestación suprema, su obra más acabada. En la gracia alcanzamos la cumbre y nos lanzamos a una inmensidad sin límites, exclamando: ¡Oh profundidad de las riquezas de la sabiduría y del conocimiento de Dios!

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Evening Thoughts - August 17

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

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