"Aparta mis ojos de mirar lo vano, y vivifícame en tu camino." Salmos 119:37
Si vieras a un hombre esforzándose toda su vida por saciar su sed llevando a la boca una copa vacía, ciertamente despreciarías su ignorancia; pero si vieras a otros de entendimientos más refinados burlándose de la insípida satisfacción de una sola copa, y pensando saciar su sed con una variedad de copas vacías doradas y plateadas, ¿pensarías que estos fuesen jamás más sabios, más felices o mejor empleados que el objeto de su desprecio? Pues esta es toda la diferencia que puedes ver en las diversas formas de felicidad que los hombres del mundo persiguen. Une el ingenio, el gran erudito, el fino genio, el gran estadista y el caballero cortés, con todos sus planes; y solo pueden mostrarte apariencias vacías de felicidad, más variadas; dales todo el mundo en sus manos; que corten y repartan como les plazca; solo pueden hacer una mayor variedad de copas vacías. Porque por profundo que busques y por lejos que mires, no hay nada aquí que hallar más noble ni más grande que el comer y beber refinado, que el vestido lujoso y el aplauso humano, a menos que lo busques en la sabiduría y las leyes de la religión. Lector, reflexiona sobre la vanidad de todos los que viven sin piedad, para que seas ferviente ante el trono de la gracia, a fin de ser apartado de la criatura y buscar la felicidad en el Creador. El cristiano más pobre que vive de Cristo y anda en comunión diaria con Dios es más feliz que el mundano más rico. En verdad, solo tales son felices.
Fuente y atribución
Autor original: Carl Heinrich von Bogatzky
Título original: A Golden Treasury for the Children of God — October 4
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Carl Heinrich von Bogatzky, publicado originalmente en Grace Gems.