Comentario Devocional y Práctico

Todo es posible para el que cree

La fe nos libra de la invalidez espiritual y del dominio del pecado, y los siervos de Dios han de rechazar toda honra indebida con mayor horror que cualquier reproche.

Todas las cosas son posibles para los que creen. Cuando tenemos fe, ese don tan precioso de Dios, seremos librados de la invalidez espiritual en que nacimos, y del dominio de los hábitos pecaminosos contraídos después; seremos capacitados para mantenernos firmes y caminar con gozo por los caminos del Señor. Cuando Cristo, el Hijo de Dios, apareció en semejanza de hombres e hizo muchos milagros, los hombres estaban tan lejos de ofrecerle sacrificio, que lo convirtieron a él en sacrificio de su orgullo y su malicia; pero Pablo y Bernabé, al realizar un solo milagro, fueron tratados como dioses.

El mismo poder del dios de este mundo, que cierra la mente carnal a la verdad, hace que los errores y los equivocos hallen fácil entrada. No leemos que rasgaran sus vestidos cuando el pueblo hablaba de apedrearlos; pero cuando hablaron de adorarlos, no pudieron soportarlo, pues se preocupaban más por el honor de Dios que por el suyo propio. La verdad de Dios no necesita los servicios de la mentira del hombre. Los siervos de Dios podrían obtener con facilidad honras inmerecidas si hicieran la vista gorda ante los errores y vicios de los hombres; pero deben temer y aborrecer tal respeto más que cualquier reproche.

Cuando los apóstoles predicaban a los judíos, que aborrecían la idolatría, solo tenían que predicar la gracia de Dios en Cristo; pero cuando habían de tratar con los gentiles, debían corregir sus errores en la religión natural. Compárese su conducta y su declaración con las falsas opiniones de quienes piensan que el culto a un Dios, bajo cualquier nombre o de cualquier manera, es igualmente aceptable para el Señor Todopoderoso. Los argumentos más poderosos, las exhortaciones más fervientes y afectuosas, aun acompañadas de milagros, apenas bastan para apartar a los hombres de absurdos y abominaciones; mucho menos podrán, sin gracia especial, convertir los corazones de los pecadores a Dios y a la santidad.

Pablo apedreado en Listra; las iglesias visitadas de nuevo

Fuente y atribución

Autor original: Religious Tract Society

Título original: Devotional and Practical Commentary — Acts 14:8-18

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.

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