El gran secreto de todo avivamiento personal reside en un fresco bautismo del Espíritu Santo. Un alma en declive necesita esta bendición más que ninguna otra cosa; pues quien la posee en gran medida posee toda bendición espiritual, ya que la incluye y es prenda de todas las demás. Nuestro Señor quiso grabar esta última doctrina consoladora en los ánimos caídos de sus discípulos: su presencia corporal en medio de ellos, les enseñó, debía compararse con la morada espiritual y permanente del Espíritu. La venida del Consolador traería a su memoria todo lo que Él había enseñado, los perfeccionaría en el conocimiento de la gloria de su persona, los maduraría en santidad y los capacitaría para su labor. En Pentecostés, aquel bautismo cumplió todo esto: los apóstoles salieron de su influencia como hombres que habían pasado por una reconversión.
Y este es el estado, querido lector, que debes atravesar si deseas experimentar un avivamiento de la palabra de Dios en tu alma. Debes ser reconvertido, y ello por un nuevo bautismo del Espíritu. Nada menos que esto reanimará tus gracias moribundas, derretirá tu amor congelado y restaurará tu corazón extraviado. Ese Espíritu a quien tantas veces has contristado y apagado debe entrar de nuevo en ti, sellarte, santificarte y reconvertirte. Levántate, pues, y ora, clama por el derramamiento del Espíritu sobre tu alma; abandona tu religión sin vida, tu forma sin poder, tus oraciones sin comunión, tus confesiones sin quebrantamiento. Pídelo creyendo, en el nombre de Jesús, y lo recibirás.
Fuente y atribución
Autor original: Octavius Winslow
Título original: Evening Thoughts - July 23
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.