Pensamientos vespertinos

Un Salvador exaltado para perdonar y restaurar

Cristo sobrepasa todo entendimiento, y sin embargo puede ser conocido. Su humanidad sin pecado, su amor que perdona y su intercesión cercana hacen que conocerlo sea el deseo supremo del alma renovada.

¡Qué objeto tan glorioso es este Salvador que el evangelio nos revela! Es cierto que su grandeza esencial, como la paz que Él mismo da, "sobrepasa todo entendimiento"; pero, al igual que esa paz, puede ser conocido aunque no medido. Podemos conocer experimentalmente lo que no podemos comprender en toda su profundidad: el cansado bebe de un manantial sin sondear el océano del que procede. Así es el amor de Cristo, que sobrepasa el conocimiento, y así es también su persona, a quien "nadie conoce sino el Padre".

Consideremos una vez más a quien es "el principal entre diez mil". Contemplemos su humanidad sin pecado y sin embargo real, sin una sola mancha y sin embargo solidaria con todas nuestras condiciones: afligido en nuestras aflicciones, tentado en nuestras tentaciones, herido por nuestras transgresiones. Y ahora, ya en la gloria, conserva un corazón de hermano: inclina su oído a nuestras peticiones, se acerca para recoger nuestros suspiros, enjugar nuestras lágrimas, proveer nuestras necesidades y guiarnos con su consejo, para recibirnos al fin en la gloria. ¡Oh, qué Salvador es Jesucristo! No nos asombremos de que, cuando se le conoce, todo ser queda eclipsado, y que conocerle más sea el único deseo del alma renovada.

¡Y qué nuevas tan gloriosas anuncia el evangelio! Tomemos la doctrina del perdón, cuyo solo nombre estremece de gozo el alma. Perdón por la sangre derramada del amado Hijo de Dios; para "todo pecado" y para el mayor de los pecadores. Miríadas han partido a la gloria exultando con su último aliento en estas melodías: "la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado". Cuando los hijos de Dios contemplan en esa sangre el mar que ahogó sus pecados y la fuente que limpió su culpa, ¿no es el evangelio un sonido gozoso a sus oídos? Pocos, sin embargo, viven en el pleno disfrute de esta verdad: "Tú echarás tras tus espaldas todos mis pecados". Y la fe responde: "Lo creo. En esto puedo vivir santamente y en esto puedo morir felizmente".

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Evening Thoughts - November 9

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

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