Lecturas bíblicas diarias en la vida de Cristo

Voces de amor que descienden desde la nube

La nube que envolvió a los discípulos en el monte reveló la presencia de Dios. Tras ella no hay amenaza, sino palabras de amor que nos invitan a escuchar y confiar en Cristo en medio de las pruebas.

La nube fue un símbolo de la presencia divina. Uno de los escritores dice que los discípulos sintieron temor al ver descender la nube sobre el Maestro y los visitantes celestiales. Dios aún viene a nosotros muchas veces en medio de nubes espesas, y nosotros también sentimos miedo. Pero la nube no traía ningún daño a los discípulos. Ninguna nube hace daño a un discípulo cuando Dios está en ella; y siempre, si tan solo escuchamos, podremos oír palabras de amor.

Hubo una voz que salió de la nube dando testimonio de la filiación divina. Los discípulos habían quedado consternados por lo que Jesús había dicho acerca de su rechazo y su muerte. Ahora se les asegura que Él es el Mesías, y que deben escucharlo. Aun cuando no pudieran comprender, y aun cuando las cosas que Él decía parecieran destruir todas sus esperanzas, debían seguir escuchándolo.

Hay tiempos en que los caminos de Dios con nosotros parecen muy duros, y pensamos que la desgracia se avecina sobre toda perspectiva luminosa de nuestra vida. En todas esas horas deberíamos recordar que aquel que gobierna sobre todas las cosas es el Hijo de Dios, nuestro Amigo y Salvador; y nuestra confianza en Él nunca debería fallar. Siempre deberíamos escuchar lo que Él dice; y cuando todo parece extraño y oscuro, no deberíamos dudar ni temer.

Lo que entonces tanto consternó a los discípulos, ahora vemos que fue la sabiduría más gloriosa y amorosa. Así también en nuestras pruebas más extrañas se encuentran la verdadera sabiduría y el amor más rico. Después lo sabremos. Fue de la nube de donde salió esta voz. De las nubes que se ciernen sobre nosotros suelen venir las voces más tiernas del amor divino, la revelación más preciosa de la gracia divina.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: Bright Clouds

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura