Hay tantas posibilidades en la vida, en logros y en servicio, y tantas oportunidades de hacer el bien, que es glorioso vivir. Con razón, entonces, deberíamos aprovechar al máximo nuestra vida, sin dejar de llegar a ser lo que Cristo quiere que seamos, ni de hacer las cosas dulces que él quisiera que hiciéramos al pasar por el camino.
Sin embargo, las lecciones de la vida siempre se aprenden despacio. Pablo ya estaba avanzado en años cuando dijo: He aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. Sus palabras sugieren que la lección no se aprendió con facilidad, que requirió tiempo y lucha. Es razonable pensar que Pablo no habría podido escribir así en sus primeras epístolas. Hay consuelo en esto para nosotros, gente común, que en la juventud o en la edad madura nos desanimamos porque aún no tenemos la contentamiento del apóstol. Si de veras estamos aprendiendo la lección, hay esperanza de que algún día lleguemos a decir que la hemos aprendido. El Señor nos enseña con paciencia, y su buen Espíritu nos guía paso a paso por la tierra firme de su voluntad, aunque el avance sea lento.
Fuente y atribución
Autor original: J. R. Miller
Título original: Miller's Year Book - August 13
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.