La amplitud de este privilegio es sin límites. «Todas las cosas», bajo el justo gobierno de Dios, necesariamente obran para bien. «Tú eres bueno y haces bienes»; en él no hay maldad, y nada que de él proceda puede tender al mal. El pasaje supone algo que en ocasiones parece oponerse al bienestar del creyente en la conducta divina: parecería colocarse en actitud hostil, cruzándose en el camino como con espada desnuda en la mano. Y, sin embargo, a ninguna verdad la iglesia da testimonio más firme que a esta: las épocas más sombrías de su historia han sido aquellas de las que ha surgido su brillo más claro; y esos mismos elementos de aspecto tan amenazador, bajo la mano guía de Dios, han desembocado en propósitos, pensamientos y resultados que procuran y adelantan el mayor bien de la iglesia de Cristo.
Entremos en el círculo individual del creyente. Tomemos las circunstancias más lúgubres y dolorosas de su historia: la Palabra declara que estas, sin una sola excepción, conspiran y obran juntas para su bien real y permanente. Tomemos la tribulación como punto de partida. El apóstol dice: «Nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia» —la gracia que resplandece en el horno—; «y la paciencia, prueba» —sin la cual toda profesión religiosa es vana—; «y la prueba, esperanza» —la estrella polar del creyente que navega hacia su hogar—; «y la esperanza no avergüenza». ¿Y de dónde mana tanto consuelo: paciencia serena, experiencia vital y esperanza radiante? Todo fluye del nube sombría de la tribulación. Aquella prueba era acaso misteriosa, humillante, abrumadora; ¡mira las bendiciones que derramó desde su seno! ¿Quién, con presciencia finita, podría haber previsto que de un botón tan amargo brotara una flor tan dulce, o que de una nube tan oscura saliera una bendición tan preciosa? Por eso, alma mía, confía: tu Padre hace que aun lo amargo coopere para tu bien.
Fuente y atribución
Autor original: Octavius Winslow
Título original: Evening Thoughts - December 28
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.