Existe un conocer el nombre de Dios. Por «nombre de Dios» se entienden las perfecciones reveladas del Todopoderoso, todo lo que él ha revelado de sí mismo en las Escrituras de verdad. Todo atributo, toda perfección, todo lo que Dios ha dicho de sí mismo se resume en el «nombre de Dios».
Pero de manera especial el «nombre de Dios» significa al Hijo de su amor, que es «el resplandor de su gloria y la imagen misma de su Persona»; como dijo a Moisés: «He aquí que yo envío mi Ángel delante de ti, para que te guarde en el camino, y te introduzca en el lugar que he preparado. Guárdate delante de él, y obedece su voz; no le seas rebelde; porque él no perdonará vuestra rebelión, porque mi nombre está en él»; esto es, todas mis perfecciones reveladas, todo mi carácter glorioso, todos mis atributos divinos están en él; pues «en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad».
Ahora bien, hay un conocer este nombre de Dios; esto es, existe tal cosa como un trato experimental en el alma con las perfecciones de Dios reveladas en las Escrituras. Su nombre se conoce, por tanto, cuando las perfecciones de Dios son reveladas en el corazón y la conciencia por el poder del Espíritu. Y esto es en virtud de la fe viva en el alma. Por fe vemos a Dios. Por fe conocemos a Dios. Cuando recibimos en nuestros corazones la verdad tal como está en Jesús, y cuando creemos por fe viva lo que Dios ha dicho de sí mismo en la palabra, entonces conocemos el nombre de Dios; y toda manifestación de su misericordia, toda señal de su favor y todo resplandecer de sus perfecciones es un descubrimiento en nuestros corazones, un levantamiento en nuestras almas del conocimiento del nombre de Dios.
Fuente y atribución
Autor original: J. C. Philpot
Título original: August 4
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.