Palabras diarias para los peregrinos de Sion

Cristo a la diestra de Dios

Cristo Jesús, verdadero hombre, vive a la diestra de Dios intercediendo por su Iglesia, y su presencia allí es toda nuestra esperanza y santa osadía.

Artículo fundamental de nuestra santísima fe es que el hombre Cristo Jesús está ahora a la diestra de Dios, un verdadero hombre, no una sustancia sombría ni etérea. «Hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre.» Dios lo contempla como tal con ojos de intenso deleite, con una aprobación y un amor siempre nuevos, y lo mira como representante de todos los que están salvíficamente interesados en él; siendo él la Cabeza, la Iglesia los miembros; él el Esposo, la Iglesia la esposa; él el gran Sumo Sacerdote, y la Iglesia la casa de Dios. Al vivir por ella a la diestra del Padre, presenta sin cesar en su favor la validez de su intercesión. El hecho, la realidad de que él esté allí, es el gozo de la Iglesia, como es toda su esperanza y toda su gloria: «Porque yo vivo, vosotros también viviréis.»

A él, pues, dirigimos nuestras oraciones; en su gloriosa Persona fijamos los ojos creyentes; en su sangre colgamos nuestra esperanza; bajo su justicia deseamos siempre ampararnos. Sentir su presencia, gustar su gracia, experimentar su amor y conocer su poder es lo que el alma, bajo enseñanza divina, anhela sin cesar. Ved, pues, los fundamentos de la santa osadía con que un pobre pecador puede entrar al Lugar Santísimo. Sangre ha sido derramada, y esa sangre lleva estampada la validez de la Deidad. Un camino nuevo y vivo ha sido consagrado, por el cual un alma viviente puede caminar. Un gran Sumo Sacerdote está puesto sobre la casa de Dios, que presenta siempre los méritos de su intercesión. Así, los que sienten su necesidad de él, que no pueden vivir ni se atreven a morir sin él, cuyos ojos están puestos en él y cuyo corazón se vuelve hacia él, son animados a entrar con toda santa osadía al Lugar Santísimo, para tener comunión con el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.

Fuente y atribución

Autor original: J. C. Philpot

Título original: September 9

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. C. Philpot, publicado originalmente en Grace Gems.

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