El año devocional de Miller

Cuando las palabras no alcanzan en la oración

Las palabras nunca alcanzan para expresar lo más profundo del alma en la oración; pero Dios lee los anhelos del corazón y responde más allá de cuanto podemos pedir o pensar.

¿Quién no ha sentido, al orar, la absoluta insuficiencia de las palabras para expresar los anhelos profundos del corazón? Tratamos de contar a Dios nuestro pesar por el pecado y nuestro hambre de justicia, pero solo logramos expresar una mínima parte de lo que sentimos. Las palabras nunca son suficientemente grandes para el pensamiento. Ni el poeta logra encerrar en sus versos toda la visión de belleza que flota ante su alma, ni el orador encuentra frases bastante majestuosas para los sentimientos que arden en su pecho. El amor profundo y puro nunca consigue poner en lenguaje sus sentimientos más sagrados.

Hay siempre más que permanece sin expresar de lo que se dice. Y en una de las epístolas de Pablo brilla una palabra admirable: Dios «es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o pensamos». Él puede responder no solo más allá de lo que expresamos, sino aun más allá de lo que concebimos.

No hemos de afligirnos porque no sepamos decirle a Dios todo lo que sentimos o deseamos. Él lee cuanto hay en el corazón y responde, no a nuestras solas palabras, sino a nuestros anhelos. En la oración callada, el Espíritu intercede, y Cristo mismo lleva al Padre lo que nuestra voz no alcanza a pronunciar.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: Miller's Year Book - November 10

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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