El año devocional de Miller

El pecado oculto siempre encuentra la manera de hablar

El pecado no sabe guardar secretos; tarde o temprano algo traiciona al que lo esconde, delatando la desobediencia que creía segura ante la mirada de todos.

El pecado es difícil de esconder. Podemos pensar que hemos cubierto nuestras desobediencias de manera que sea imposible descubrirlas; pero de pronto algo arranca el velo y quedan expuestas a la mirada de todos. Un hombre lleva adelante una serie de fraudes durante años y los oculta con contabilidad experta, creyéndose seguro; pero una mañana descubre, sobresaltado, que las ovejas robadas han estado balando y los bueyes sustraídos mugiendo, y todo el mundo conoce ya sus robos.

Es propia de las ovejas balar y del ganado mugir, y no tienen bastante juicio para quedarse quietas cuando se les pide silencio. Casi siempre harán ruido y delatarán su paradero precisamente cuando se confía en que estén calladas. Lo mismo ocurre con el pecado: es mal amigo del hombre. Promete mucho cuando nos tienta, pero una vez cometido es pésimo confidente; no sabe guardar un secreto, y tarde o temprano traiciona a quien esperaba de él prudencia y silencio.

En la mayoría de nuestras vidas hay algunas ovejas que balan y algunos bueyes que mugen: faltas, hábitos malos, defectos de carácter, tendencias que cuentan la historia de una obediencia imperfecta. Ante ellas, el camino del creyente no es ocultarlas, sino llevarlas a la luz de Cristo, confesándolas y abandonándolas, para que la sangre que limpia restaure el alma.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: Miller's Year Book - November 11

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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