Mañana y noche

Dios reina sobre todo y para siempre

Mientras el Señor reina, no hay causa para la inquietud: Su poder rige el mal, Su amor sustenta al pobre y Su soberanía recibe la adoración del cielo.

No hay motivos de desasosiego mientras esta bendita sentencia sea verdadera. El poder del Señor controla con la misma facilidad la furia de los impíos que la furia del mar. Su amor refresca al pobre con misericordia con la misma facilidad que la tierra con lluvias. La majestad de Dios resplandece en destellos de fuego en medio de los horrores de la tempestad; y la gloria del Señor se contempla en su grandeza en la caída de los imperios y el derrumbe de los tronos.

En todos nuestros conflictos y tribulaciones podemos contemplar la mano del Rey divino.

"Dios es Dios, ve y oye

todos nuestros males, todas nuestras lágrimas.

Alma, no olvides, en medio de tus dolores,

¡Dios reina para siempre sobre todo!"

En el infierno, los espíritus malignos reconocen con miseria Su indiscutible supremacía. Cuando se les permite vagar, es con una cadena en la pierna. El freno está en la boca de behemoth, y el anzuelo en las fauces de leviatán. Los dardos de la muerte están bajo la llave del Señor. Las prisiones del sepulcro tienen al poder divino por carcelero. La temible venganza del Juez de toda la tierra hace que los demonios se encogen y tiemblen, así como los perros en la perrera temen el látigo del cazador.

"No temas a la muerte ni a los embates de Satanás,

Dios defiende a quien en Él confía;

alma, recuerda, en medio de tus dolores,

¡Dios reina para siempre sobre todo!"

En el cielo nadie duda de la soberanía del Rey Eterno, sino que todos caen sobre sus rostros para rendirle homenaje. Los ángeles son Sus cortesanos, los redimidos Sus predilectos, y todos se deleitan en servirle día y noche. ¡Ojalá lleguemos pronto a la ciudad del gran Rey!

"A esta larga noche de tristeza de la vida

Él nos dará paz y alegría.

Alma, recuerda, en medio de tus dolores,

¡Dios reina para siempre sobre todo!"

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: August 12 — Morning

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

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