Nadie disputará esta afirmación, pues sería impropio que el siervo fuera ensalzado por encima de su Maestro. Cuando nuestro Señor estuvo en la tierra, ¿cuál fue el trato que recibió? ¿Fueron reconocidas sus pretensiones, seguidas sus instrucciones, adoradas sus perfecciones por aquellos a quienes vino a bendecir? ¡No! "Fue despreciado y desechado de los hombres." Su lugar fue fuera del campamento. Llevar la cruz fue su ocupación. ¿Le ofreció el mundo consuelo y descanso? "Las zorras tienen cuevas, y las aves del cielo nidos, mas el Hijo del hombre no tiene dónde recostar su cabeza." Este mundo inhospitalario no le dio abrigo: le echó fuera y le crucificó.
Tal será, si eres seguidor de Jesús y mantienes un andar y una vida consecuentes y semejantes a Cristo, la suerte de aquella parte de tu vida espiritual que, en su desarrollo exterior, cae bajo la observación de los hombres. La tratarán como trataron al Salvador: la despreciarán.
No sueñes que los mundanos te admirarán, ni que cuanto más santo y más semejante a Cristo seas, más pacíficamente actuará la gente hacia ti. No estimaron la gema pulida; ¿cómo valorarían la joya en bruto? "Si al dueño de la casa le han llamado Beelzebú, ¿cuánto más a los de su casa?" Si fuéramos más semejantes a Cristo, seríamos más aborrecidos por sus enemigos. Sería una triste deshonra para un hijo de Dios ser el favorito del mundo. Es muy mala señal oír que un mundo impío aplaude y grita "¡Bravo!" al hombre cristiano. Puede empezar a mirar su carácter y preguntarse si no ha estado haciendo mal, cuando los impíos le dan su aprobación. Seamos fieles a nuestro Maestro y no tengamos amistad con un mundo ciego y bajo que le menosprecia y rechaza. Lejos esté de nosotros buscar corona de honor donde nuestro Señor halló corona de espinas. "Si el mundo os aborrece, sabed que a mí me aborreció antes que a vosotros. Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; mas porque no sois del mundo, sino que yo os elegí del mundo, por eso os aborrece el mundo." Juan 15:18-19
Fuente y atribución
Autor original: Charles Spurgeon
Título original: November 10 — Evening
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.