«Por sus frutos los conoceréis». Mateo 7:30.
La verdadera religión es un principio interior, cuya esencia está oculta en el corazón. Pero aunque es interna en cuanto a su esencia, tiene siempre una influencia y una manifestación externas y visibles. Sus raíces están ocultas, como las de un árbol, con el cual se la compara tan a menudo; pero sus frutos quedan expuestos a la observación pública.
La conversión es invariablemente seguida por ciertos efectos, mediante los cuales se manifiesta su realidad. Donde hay un cambio de corazón, habrá un cambio de vida. Donde está la fe de la que tanto habla Pablo, allí estarán las obras a las que se refiere Santiago, y la una es evidencia de la otra.
¿Cómo se comprueba la llegada de la primavera? Por aquellos efectos que invariablemente la acompañan. Los días más largos, la temperatura más suave, el canto de las aves, la vegetación floreciente, las flores con que se adornan los campos y los brotes con que se engalanan los árboles: todo ello son señales de que el invierno, con sus vientos helados, ha pasado.
De igual manera, ¿cómo sabemos cuándo ha pasado el invierno del alma? Por aquellos frutos y resultados que siempre acompañan a la obra del Espíritu. Lo sabemos por una santa coherencia de conducta; por un espíritu de muerte al mundo; por una entrega a la gloria del Salvador y un cálido apego a su causa. En una palabra, lo sabemos por la manifestación de todas las gracias del evangelio y por un constante abundar en aquellos frutos de justicia que son por medio de Jesucristo, para gloria y alabanza de Dios.
Lector, ¿tienes un interés salvador en Cristo? Entonces muéstralo en que las cosas viejas han pasado y todas son hechas nuevas. ¿Dices por tu profesión que permaneces en él? Entonces compruébalo andando como él anduvo. ¿Es la comunión secreta con él un privilegio que disfrutas? Entonces que todo tu espíritu y tu conducta sean tales que los hombres te reconozcan, como reconocieron a los primeros discípulos, que has estado con Jesús.
Fuente y atribución
Autor original: John MacDuff
Título original: The Infallible Test
Fuente original: Grace Gems
Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de John MacDuff, publicado originalmente en Grace Gems.