Mañana y noche

El Señor elige nuestra heredad

El creyente debe conformarse con la porción que Dios le ha dado, pues su sabiduría infalible elige para él la condición más segura y mejor.

Creyente, si tu heredad es humilde—deberías estar satisfecho con tu porción terrenal; porque puedes descansar seguro de que es la más adecuada para ti. La sabiduría infalible ordenó tu suerte, y seleccionó para ti la condición más segura y mejor.

Un barco de gran tonelaje ha de ser conducido río arriba; ahora, en una parte del cauce hay un banco de arena; si alguien preguntara: “¿Por qué el capitán navega por la parte profunda del canal y se desvía tanto de una línea recta?” Su respuesta sería: “Porque no conseguiría llevar mi embarcación al puerto en absoluto—si no me mantuviera en el canal profundo.” Así también, puede ser que tú encallaras y sufrieras naufragio, si tu divino Capitán no te condujera a las profundidades de la aflicción, donde las olas de problemas se suceden unas a otras con rapidez.

Algunas plantas mueren si tienen demasiada luz del sol. Puede ser que estés plantado donde recibes poca luz del sol; allí te ha puesto el amante Jardínero, porque sólo en esa situación darás fruto hasta la perfección.

Recuerda esto: ¡si alguna otra condición hubiera sido mejor para ti que aquella en la que te encuentras, el amor divino te habría puesto allí! Estás colocado por Dios en las circunstancias más adecuadas, y si tú tuvieras la elección de tu suerte, pronto clamarías: “¡Señor, elige mi heredad por mí, porque por mi propia voluntad estoy traspasado de muchas angustias!”

Conforma con las cosas que tienes, ya que el Señor ha ordenado todas las cosas para tu bien. Toma tu cruz diaria; es la carga mejor adaptada a tu hombro, y resultará más eficaz para hacerte perfecto en toda buena palabra y obra para la gloria de Dios. ¡Abajo el afán egoísta, y la impaciencia soberbia; no te corresponde a ti elegir—sino al Señor de amor!

“Las pruebas deben y vendrán— pero con fe humilde para ver el amor inscrito en todas ellas; ¡esto es felicidad para mí!”

Fuente y atribución

Autor original: Charles Spurgeon

Título original: November 11 — Evening

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Charles Spurgeon, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura