La Hora de Silencio

La cosecha del pecador: sin perdón, sin pureza, sin paz

El pecador pierde el gozo del perdón, la pureza y la paz; vuélvete a Dios en Cristo y recíbelos.

«¡Todos los festejantes suspiran y se lamentan!» Isaías 24:7

«¡El camino de los impíos es abominación al Señor!» Proverbios 15:9

«¡Porque el Señor cuida el camino de los justos, mas el camino de los impíos perecerá!» Salmo 1:6

«¡La rectitud de los íntegros allana su camino, pero los impíos caen por su propia impiedad!» Proverbios 11:5

El pecador perdido es su propio peor enemigo. El remordimiento, la inquietud y el miedo: esa es la cosecha que recoge. Por mucho alarde y aparato, por mucha risa y jolgorio, ¡lleva un corazón cargado!

Carece del gozo del perdón. La nube de tormenta del desagrado de Dios pende amenazante y funesta sobre él. Le aguarda un futuro sin sol, sin estrellas, sin consuelo. Es culpable de una culpa inmensa. Su pecado merece un salario terrible: el salario de una condenación eterna y espantosa; y al fin lo pagará hasta el último céntimo.

Carece de la bienaventuranza de la pureza. Las pasiones malas lo zarandean de un lado a otro. Es llevado cautivo por su concupiscencia. A veces se aborrece a sí mismo y anhela ser librado. «¡Oh!», clama, «¡oh, que el hombre que soy dejara de ser!» Pero no puede valerse: lo malo se reafirma, y él se ve compelido a hacer la voluntad de su tirano.

Carece de la dulzura de la paz. Puede tener por un tiempo cierta vivacidad forzada y a destellos, un deleite y una dicha irreal; pero aun eso pronto desaparece. Sus manzanas son manzanas de Sodoma, con solo polvo en descomposición bajo la rosada cáscara. Y en cuanto a una paz genuina, arraigada y satisfactoria, ella y él jamás se han encontrado: son el uno para el otro unos completos extraños.

Por eso «¡todos los festejantes suspiran y se lamentan!» Isaías 24:7

¡Pero yo me volveré de mi pecado, de mi pecado con su miserable salario, a Dios en Jesucristo! Y entonces tendré perdón, pureza y paz.

Fuente y atribución

Autor original: Alexander Smellie

Título original: The Hour of Silence — Isaiah 24:7

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Alexander Smellie, publicado originalmente en Grace Gems.

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