Lecturas bíblicas diarias en la vida de Cristo

La fe que se hace visible en nuestras obras

La mejor evidencia de la fe es el esfuerzo que hacemos por alcanzar su premio. Dios ve la fe en el corazón, pero se complace cuando la mostramos con obras concretas de obediencia y amor.

Hasta donde sabemos, nadie había dicho a Jesús una sola palabra acerca del enfermo; pero en realidad no hacía falta palabras. Las molestias que los amigos se habían tomado para llevar a este pobre sufrido a la presencia de Cristo hablaban de una fe muy grande. La mejor evidencia de la fe es el esfuerzo que hacemos por obtener el premio de la fe.

Abraham demostró su fe, ante todo, cuando obedeció con prontitud el llamamiento de Dios y abandonó su propia casa y su tierra para salir a un lugar que no conocía, siguiendo simplemente donde Dios lo guiara. Demostró su fe de nuevo cuando se le mandó ofrecer a su único hijo como holocausto, y obedeció sin una sola pregunta ni protesta. Fue después de esto cuando Dios dijo: "Ahora sé que temes a Dios, pues no me has rehusado a tu hijo, tu único hijo." No hay necesidad de palabras ni de declaraciones de fe cuando hay actos de fe como estos que la atestiguan.

Dios puede ver la fe. Puede verla en el corazón donde se ejerce, aun antes de que se haya expresado en palabra o en obra; pero aquí el énfasis está en el hecho de que la ve en la acción. Se complace cuando mostramos nuestra fe por medio de nuestras obras. Hay muchas oraciones sin palabras, y Dios las ve cuando no las oye. Hay en la Biblia al menos un caso en que Dios prohíbe la oración hablada y manda actuar en su lugar. A la orilla del Mar Rojo dijo a Moisés: "¿Por qué clamas a mí? ¡Di a los hijos de Israel que se pongan en marcha!" (Éxodo 14:15).

Así debemos aprender a traducir nuestra fe en acción inmediata. Hay momentos en que deberíamos dejar de orar, levantarnos de las rodillas y salir apresuradamente al deber. Orar por un amigo en dificultad está bien, pero es una manera barata y egoísta de mostrar nuestro amor si tiene necesidades que podemos suplir. Orar por las misiones es correcto, pero no es un sustituto aceptable de dar, si retenemos en nuestras manos el dinero del Señor. Dios quiere ver nuestra fe.

Fuente y atribución

Autor original: J. R. Miller

Título original: Faith Seen in Our Works

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de J. R. Miller, publicado originalmente en Grace Gems.

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