Comentario Devocional y Práctico

La resurrección, prueba de que Cristo es el Hijo de Dios

La resurrección de Cristo confirma su filiación divina y garantiza la vida eterna, llamándonos a servir a nuestra generación y a esperar con gozo una resurrección bendita.

La resurrección de Cristo fue la gran prueba de que él era el Hijo de Dios. No era posible que la muerte lo retuviera, porque era el Hijo de Dios y, por tanto, tenía vida en sí mismo, la cual no podía laying sino con el propósito de volver a tomarla. Las misericordias firmes de David son aquella vida eterna, de la cual la resurrección fue una prenda segura; y las bendiciones de la redención en Cristo son un adelanto cierto, aun en este mundo. David fue una gran bendición para la época en la que vivió. No nacimos para nosotros mismos, sino que hay quienes viven a nuestro alrededor, a quienes debemos procurar ser útiles. Sin embargo, aquí está la diferencia: Cristo debía servir a todas las generaciones. Que miremos a Aquel que ha sido declarado Hijo de Dios por su resurrección de entre los muertos, para que por la fe en él andemos con Dios y sirvamos a nuestra generación según su voluntad; y cuando llegue la muerte, nos durmamos en él, con la gozosa esperanza de una resurrección bendita.

El discurso de Pablo en Antioquía: Parte 3 (

Fuente y atribución

Autor original: Religious Tract Society

Título original: Devotional and Practical Commentary — Acts 13:32-37

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Religious Tract Society, publicado originalmente en Grace Gems.

Comparte esta lectura