Pensamientos vespertinos

Vivir hoy con el corazón puesto en la eternidad

Toda existencia humana se dirige a la eternidad; los creyentes, lejos de aferrarse a los goces terrenales, beben del río del amor de Cristo y esperan su pronta venida.

Todas las cosas y todos los acontecimientos nos señalan y nos conducen hacia la eternidad. Con cuánta facilidad absorbemos nuestro pensamiento en los sufrimientos presentes y en nuestras ligeras aflicciones, olvidando la muerte que se acerca, la tumba que aguarda, el juicio que vendrá, el cielo que nos espera y el infierno que amenaza. Nuestra peregrinación aquí es breve; pasamos como la sombra sobre el cuadrante solar. Hoy lloramos, y mañana somos llorados; hoy laboramos, combatimos y sufrimos, y pronto, si somos creyentes en Jesús, estaremos con él, llegados al monte Sion, a la ciudad del Dios viviente, a la Jerusalén celestial y a la sangre de la aspersión que habla mejor que la de Abel.

Cristo aparecerá pronto en las nubes del cielo. «La venida del Señor se acerca», «el Señor está cerca». No labremos más cisternas de bienes terrenales, sino siguiendo la corriente del amor del Señor, que se profundiza y ensancha al ascender, remontémonos al manantial en la gloria, teniendo nuestra ciudadanía en el cielo y nuestros afectos en las cosas de arriba, donde Cristo está sentado a la diestra de Dios y desde donde vendrá otra vez.

«Bebe, sí, bebe abundantemente, amada mía», de este río, es la amorosa invitación del Señor. Jamás podrás llevar a él demasiados vasos, ni vasos demasiado vacíos. La preciosa fuente abierta a la casa de David y a los moradores de Jerusalén es para el pecado y la inmundicia; pues como pecadores, sumergíos en ella, lavaos y sed limpios. No estáis solos en vuestro dolor: una nube de testigos os rodea y declara que el gozo fugaz de la tierra cede ante el gozo pleno y permanente del cielo, y que él perfeccionará esa alegría cuando conduzca a los suyos a beber del río puro de agua de vida, claro como el cristal, que procede del trono de Dios y del Cordero.

Fuente y atribución

Autor original: Octavius Winslow

Título original: Evening Thoughts - May 14

Fuente original: Grace Gems

Traducido y adaptado al español por Cristo Es Todo a partir de un escrito de Octavius Winslow, publicado originalmente en Grace Gems.

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